Elaborado por: Saryth Valencia, Directora Operativa de Progressus

¡Hola qué tal! Bienvenidos a este espacio de Salud Mental en el Trabajo, yo soy Saryth Valencia y estoy muy contenta de que nos acompañes en “Un minuto para mí”,  en el cual aprenderemos a mejorar nuestra calidad de vida laboral. Hoy conversaremos sobre el temor a cambiar de trabajo. 

Es muy probable que hayas sentido desánimo, falta de productividad, indiferencia e incluso pereza de llegar a tu trabajo; aun así sigues la rutina como si se tratase de una actividad sin sentido en la que caíste y no sabes cómo salir. Lo primero que hay que decir, es que esas sensaciones, intuiciones o sentimientos hay que escucharlos y con esto me refiero a que no debes dejarlos allí, que simplemente aparezcan y tú sigas como si nada en modo automático, no, debes escucharlos pasarlos por tu cabeza, hablar en voz alta y escuchar lo que estos sentimientos te quieren decir. 

Sí este paso ya lo hiciste y aún sigues con tu trabajo, la pregunta es ¿Por qué no has tomado una decisión? Apaga ese piloto automático y date cuenta de qué se interpone entre tu malestar y un trabajo mejor. Probablemente no has cambiado de trabajo porque tienes miedo de no ser suficientemente bueno, crees que te falta aprender más de algo o ganar experiencia o que no estás listo para la siguiente movida. También puede ser que un futuro que no conoces te paralice, es decir que en tu cabeza debes pensar algo como “mejor malo conocido que bueno por conocer” y eso es bastante reduccionista para un mundo de posibilidades que tienes a tus pies. Otro motivo puede ser que de verdad te sientas cómodo haciendo lo que haces, ya conoces los gustos de las personas, conoces los ritmos de trabajo y esa rutina te permite usar tu tiempo a favor, entonces el estancamiento es algo que ya aceptaste como normal para ti. 

Cualquiera que sea tu situación, te aseguro que los pensamientos ansiosos o catastróficos sobre un futuro que no controlas pueden desaparecer si te haces cargo de tu presente, del aquí y al ahora. Cómo te suena ¿Puedo cambiar de trabajo? La respuesta es: sí tú quieres ¡Sí! Y vamos a lograrlo con tres pasos: 

Paso 1: ¿Por qué temo cambiar de trabajo?

La respuesta a esta pregunta la conseguirás después de una lista de 7 ¿Por qués? Hasta completar una lista de creencias limitantes que no te han dejador dar el siguiente paso. Por ejemplo: ¿Por qué temo cambiar de trabajo? Porque no sé cómo buscar uno nuevo ¿Por qué no sé buscar uno nuevo? Porque tengo la hoja de vida desactualizada ¿Por qué tengo la hoja de vida desactualizada? Porque nunca he necesitado aprender nada más para hacer lo que estoy haciendo ¿Por qué no lo he necesitado? Porque hago lo mismo desde más de 5 años ¿Por qué hago lo mismo? Porque no sé hacer nada más.  En este caso, llegamos hasta el quinto ¿Por qué? Y no fue necesario hacer siete, dado que descubrimos que esta persona está estancada en su lugar de trabajo porque ha querido cualificar su experiencia y aprendizaje pero no lo ha decidido, esa situación la detiene para hacer un cambio de trabajo, así que debe buscar una alternativa como estudiar por las noches o a distancia algún curso que la actualice y es muy probable que durante el estudio conozca otras personas que le ayuden con la movilidad laboral y su temor desaparezca. 

Paso 2: Pregunta a quienes te conocen en qué eres bueno

Muchas veces damos por sentado que lo que somos es regular, bueno o malo, y es probable que nos juzguemos más duro de lo necesario o que omitamos cualidades valiosas. Por ello, preguntar a las personas que nos conocen en qué somos buenos, qué es lo mejor que sé hacer, qué tipo de trabajo me confiarían, pueden traernos respuestas asombrosas que jamás hubiéramos pensado de nosotros mismos como por ejemplo que somos organizados con el tiempo, que sabemos usar adecuadamente las palabras o que somos expertos en encontrar respuestas. Haz una lista con todas las cualidades que otros ven de ti y ese será tu baúl de razones o motivos por los cuáles superarás los miedos y abrirás puertas de cambios, porque eres bueno y te lo mereces.  Ahora falta que lo hagas realidad. 

Paso 3: El reto

Durante un mes vas a adoptar el hábito mañanero de escribir una pequeña dificultad que tienes en el trabajo y que hoy vas a superar. Por ejemplo, siempre desayunas en tu puesto de trabajo porque no te gusta estar con otros en el comedor dado que te hacen preguntas incómodas o te ignoran, pues bien ese será tu reto y ese día desayunarás en el comedor con los que estén allí y si te hacen preguntas incómodas tu darás respuestas inteligentes y si te ignoran tú los saludarás. Esto sirve como ejercicio para bajar tu vara del miedo, cuántos más retos superes durante un mes más baja será la vara del miedo y poco a poco con consciencia, decisión y disciplina tu temor a cambiar de trabajo se habrá diluido. 

Así que no hay nada más constante que el cambio, hazte cargo de tu vida y toma la decisión ya.  Recuerda que este espacio es un minuto para ti, espero haberte dado tips para manejar ese temor a cambiar de trabajo, pero si quieres profundizar o crees que necesitas ayuda profesional recuerda que nos puedes encontrar en www.progressus.com.co para ayudarte a vivir tranquilo y feliz.  Nos vemos en el próximo podcast de “Un minuto para mí” ¡Gracias!

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